tablet_educacion_hi

Una de las maneras a la que recurrimos algunos padres, para “entretener” en un momento dado a los niños son sin duda, las tablets.
Por ello, me gustaría compartir con vosotros una información algo inquietante sobre el supuesto peligro que entraña para los ojos de los niños (y no tan niños) el uso de estos dispositivos.

Hace unos meses, tras largos debates sobre la conveniencia o no de ello, decidimos comprar una tablet para toda la familia.

Pensamos que, en el caso de Martina, el uso de algunas aplicaciones podía estimular su aprendizaje y teníamos muy claro que solo le permitiríamos un uso muy limitado.

La idea inicial era comprar una básica y baratita, pero el vendedor nos puso en alerta nada más vernos…

¿Habéis oído hablar de la luz tóxica?

¿Sabéis que en otros países como Alemania está prohibida la venta de tablets low cost?

Hay casos de niños que han desarrollado enfermedades que no quiero ni nombrarlas… 

Nos recomendó un modelo superior que al parecer había mejorado la tecnología de su pantalla y desprendía menores cantidades de LUZ TÓXICA.

Tras efectuar la compra y antes de que Martina estrenase la nueva tablet, mi marido y yo nos pusimos a investigar en Internet todo lo que nos había contado el vendedor.

Descubrimos que, como nosotros, muchísimas personas están acostumbradas a usar gafas de sol en el exterior para proteger sus ojos de los nocivos rayos ultravioleta, pero ignoran que al utilizar todo tipo de dispositivos con pantallas LED (tablets, smartphones, ordenadores, TV e incluso las bombillas de bajo consumo) estamos sometiendo al ojo a una radiación dañina con unos efectos perjudiciales a largo plazo, llamada luz tóxica.

Estos peligros se potencian en los menores de 12 años, ya que su cristalino está en desarrollo y no filtra esta luz de un modo eficiente. Es por ello que el gobierno de Taiwan, uno de los principales fabricantes tecnológicos del mundo, multa con 1.400 euros a los padres que permitan que los niños menores de 2 años usen cualquier tipo de dispositivo electrónico.

Aquí en España, el Plan General de Educación para la Salud Visual Digital 2015-2020 se ha sumado a la propuesta y recomienda que el uso de tablets o smartphones por niños de entre 2 y 12 años se limite a un máximo de 2 horas diarias.

Celia Sanchez-Ramos, autora del plan, lo ha comparado con llevar a un niño de esa edad a la playa sin crema protectora y anima a los padres y tutores a proteger de igual forma la vista de los pequeños. Además que el efecto nocivo es incluso por la noche, ya que puede perturbar el sueño.

Pero… ¿cómo proteger nuestros ojos y, sobre todo, los de nuestros peques?

– La primera recomendación es obvia, utilizar lo mínimo posible dispositivos con tecnología LED. Y no superar las 2 horas diarias.

– Establecer el brillo de las pantallas al mínimo, que resulte confortable: es decir, no demasiado. Cuanto más brillo, más luz tóxica.

– Descansar la vista cada 25 minutos. Lo mejor es que te tapes los ojos con las dos manos y mires a la oscuridad.

-Mantener el aparato a unos 40cm de distancia, como mínimo, siempre que sea posible.

-Utilizar lentes protectoras. Si vosotros o vuestros hijos llevan gafas es muy recomendable que los cristales lleven filtros protectores de los rayos UV y de azul-violeta.

Reticare, una empresa especializada en filtros que se aplican a las diferentes pantallas LED, limitando los rayos nocivos. Tienen una grandísima variedad de modelos pero existe una enorme controversia sobre la efectividad de sus productos (algunos la tildan incluso de estafa).

Nuestra suerte es que Martina todavía no le hace tanto caso a la tablet, prefiere jugar, pero para cuando sea más mayor y desee dedicar algo más de tiempo tendremos muy en cuenta estas recomendaciones.

Finalizo con una última reflexión. Si los oftalmólogos desaconsejan el uso prolongado de las tablet en niños menores de 12 años, ¿cómo puede ser que algunos colegios estén optando por sustituir los libros por Ipads y obligando a sus alumnos a pasar horas y horas frente a las pantallas LED?

¿Qué pensáis vosotras? Feliz día y reflexionemos sobre ello.

¡Cuéntame qué piensas!